viernes, 30 de agosto de 2013

Ciencia, Tecnología y Sociedad: una aproximación conceptual, Eduardo Marino García Palacios



Pocos conceptos evocan con tanta claridad las incertidumbres de la condición humana en este cambio de milenio como los de ciencia, tecnología y sociedad. La producción de conocimientos ha tenido en las últimas décadas una aceleración de tal magnitud que para caracterizar a la ciencia es menos significativa su larga trayectoria de siglos que el lugar privilegiado que ocupa en el presente y las incertidumbres que suscita al pensar en el futuro. Por su parte, la tecnología ha sido siempre elemento definitorio de lo humano, incluso mucho más que el propio conocimiento científico, al identificarse los albores de lo técnico con el propio origen de lo humano. Sin embargo, en este cambio de siglo el protagonismo de la tecnología en la definición de las condiciones de la vida humana parece haber alcanzado aquella esencial ilimitación que pronosticaba Ortega en su célebre Meditación de la Técnica. Asimismo, el propio concepto de sociedad sólo puede ser cabalmente definido cuando se contextualiza en el marco de los cambios tecnocientíficos del presente. Fenómenos como la globalización, la nueva economía, la sociedad del riesgo o la propia relación de la humanidad con el entorno natural sólo se entienden cuando se ponen en relación con las actuales condiciones del proceso tecnocientífico y los marcos de poderes, intereses y valores en los que se desarrolla.

PARA ACCEDER AL DOCUMENTO COMPLETO SIGA EL ENLACE:
http://www.ibercienciaoei.org/CTS.pdf

miércoles, 21 de agosto de 2013

CIENCIA, FILOSOFÍA Y FE EN EL DEBATE CONTEMPORÁNEO, - Gerardo Remolina Vargas, S.J.-


El tema religioso, y la relación del hombre con Dios, es algo de lo que el ser humano no ha logrado desprenderse. Los  ateísmos y agnosticismos de todas las épocas -bien sean individuales o grupales, filosóficos o científicos-  no han logrado  que el ser humano, en cuanto tal,  archive definitivamente su preocupación por Dios y su consiguiente actitud religiosa. Hoy las corrientes de “ateología”  y los nuevos ateísmos están haciendo un esfuerzo ingente por lograrlo: “Es muy probable que Dios no exista, deja ya de preocuparte y disfruta de la vida”; tal es el slogan que, autores como Dawkins, han lanzado a la calle en pancartas de medios masivos de transporte. El “Tratado de Ateología” de Michel Onfray[1],  ha encontrado eco en nuestro medio cultural colombiano en el libro “Manual de Ateología”[2], del año 2009, que recoge los testimonios de dieciséis notables personalidades de la sociedad colombiana.  Pero es un hecho que tanto la afirmación de un Ser Supremo, como su negación o incognoscibilidad, han convivido a lo largo de la historia humana, como un eterno interrogante, y siguen conviviendo en el día de hoy.[3] La “muerte de Dios”, tan anunciada por Nietzsche, y proclamada nuevamente por Paul van Buren[4] y  William Hamilton[5] en los años sesentas, no se ha consumado a pesar de lo muchos esfuerzos de científicos, filósofos, e incluso teólogos; y tampoco ha surgido el  tan esperado “Superhombre” que debía sucederlo, mientras asistimos, por el contrario, a la muerte de los más elevados valores y la más alta dignidad humana.


Para tener acceso a todo el documento siga uno de los siguientes enlaces: 




[1] Michel Onfray, Tratado de Ateología, Anagrama, Barcelona, Colección Argumentos, 2006.
[2] Manual de Ateología, 16 personalidades colombianas explican por qué no creen en Dios, Tierra Firme, Editores, S.A., Impreso en Colombia, 2009.
3 La enorme cantidad de libros y artículos recientes sobre esta temática es una prueba contundente de que la preocupación por Dios, en sentido negativo o positivo, continúa vigente. Véanse, a manera de ejemplo, algunos de ellos: Richard Dawkins, El espejismo de Dios, Espasa, 34ª. edición, julio 2007; Francis Collins, ¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la Fe, Ediciones Temas de Hoy, S.A., Madrid 2007; Fernando Savater, La Vida Eterna, Ariel, Madrid, 2007; José Antonio Galindo Rodrigo, Dios y el” más allá” , Respuesta al libro “La Vida Eterna” de Fernando Savater, Koinonia, Salamanca, 2008; Antonio Fernández-Rañada, Los Científicos y Dios,  Editorial Trotta, S.A., 2008; Christopher Hitchens, Dios no es bueno,Debate, Random House Mondadori, S.A., 2008; Daniel C. Dennet, Romper el Hechizo, La Religión como un Fenómeno Natural , Editorial Z-E, Bs. As.,2007; Matthew Alper, Dios está en el cerebro, Grupo Editorial Norma, 2008; Joseph Ratzinger y Paolo Flores d’ Arcais, ¿Dios existe?, Espasa Calpe 2008; Hans Küng, El principio de todas las cosas.-Ciencia y Religión, Editorial Trotta, S.A., Madrid 2007.
4 Paul van Buren, “The Secular Meaning of the Gospel” (1963).
5 William Hamilton, “Teología Radical y la muerte de Dios” (1966).







martes, 20 de agosto de 2013

LA DESHUMANIZACIÓN, Daniel Nuñez


La deshumanización es un proceso psicosocial por medio del cual un ser humano llega a percibir a otro ser humano como “no humano”. La idea fue propuesta inicialmente por el psicólogo desarrollista Erik Erikson, para describir una situación que llamó “pseudoespeciación”, en la que ocurría lo siguiente: ”la gente pierde el sentido de ser una especie y trata de transformar a otros en una especie mortal y peligrosa, una que no cuenta, una que no es humana… Los puedes matar sin sentir que mataste a uno de tu propia especie.”

Para leer el documento completo siga el enlace:

miércoles, 14 de agosto de 2013

EL DESENCANTO DEL HUMANISMO MODERNO (Reflexiones sobre la identidad contemporánea) Fernándo Bárcena

El tema del humanismo, de la esencia de la humano cobra especial relevancia en nuestros días cuando se plantean nuevos perfiles para el estudio de la identidad y de la construcción de la ciudadanía. El artículo aborda los intentos de respuesta, ilustrada y romántica, que se dan desde la tradición fenomenológica, enriqueciéndola con los aportes de la literatura moderna. Se parte de planteamientos sobre la humanidad del hombre y se los vincula con la reflexión pedagógica. Posteriormente se intenta describir la tentativa fenomenológica de aproximación a la condición humana y su relación con la experiencia histórica, a través de la exposición sobre el humanismo y la barbarie, aspecto que se aborda también mediante el abanico que la literatura puede mostrar. El humanismo moderno y el desencanto constituye el marco de interpretación para lo que nos acontece. Palabras claves: Humanidad, barbarie, memoria de lo humano, trabajo fenomenológico, modernidad, desencanto.

Para acceder al documento completo siga el enlace: 
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=54301002

jueves, 8 de agosto de 2013

LA SALUD DEL AGUA: BASE DE LA SUPERVIVENCIA DE LA VIDA


El agua, junto con el oxigeno, es el componente natural más importante para el desarrollo y conservación de la vida, no solo de la especie humana sino de todas las manifestaciones de aquella "dilación en la difusión o dispersión espontánea de la energía interna de las biomoléculas hacia más microestados potenciales”[1].

Todos los seres vivientes de este planeta, necesitan del agua para vivir; muchos de ellos en exceso y otros en muy poca proporción; pero es igual, el agua es importante para todos. Desde la biología, se ha explicado que el cuerpo físico, en la mayoría de los seres vivientes, está compuesto por más del 50% de agua, por lo tanto requieren de este vital recurso para poder seguir en el camino de la vida.

Desde esta perspectiva, la sostenibilidad del agua, no solamente debe hacerse pensando en el bienestar del género humano,  sino de toda la vida misma, y para ello, es necesario velar por la descontaminación y la no contaminación de arroyos, ríos, lagos, etc., en general, de todos los ecosistemas acuáticos, es decir, se debe procurar por la salud del agua en todos sus estados físicos, si se quiere preservar la vida; pero el género humano se ha especializado en matar el agua, lo que  significa matar la vida.

Matar el agua equivale a desviar el cauce de los ríos, secar los humedales,  contaminar los acuíferos, etc., esto significa, principalmente, no solo destruir pesquerías, talar los bosques, y acabar con otros recursos imprescindibles para la vida de millones de personas, sino que implica literalmente quebrantar la salud de comunidades biológicas enteras que beben esas aguas y que viven en estrecha relación con la naturaleza.
La grave crisis de insostenibilidad que hemos provocado en nuestras reservas de agua, lleva a poner en máximo riesgo el futuro del planeta; aun así, países potencia, apoyando grandes empresas, multinacionales, quieren seguir devorando lo que queda de la gran casa, a sabiendas que ellos también perecerán frente a los grandes males que le ocasionan al ambiente; impresiona la sordera de éstos, frente a los duros y alarmantes gritos de los pueblos que ruegan por su derecho al agua saludable; o, ¿será que solo ellos, los desarrollados y bien acomodados, tendrán derecho  a poseer ríos y lagunas saludables mientras que los pobres y marginados deberán aceptar aguas contaminadas y envenenadas?

La falta de salud en nuestros ríos y depósitos acuíferos, se ha convertido en asesina de los pueblos, pues son muchos los niños y adultos que muren por ingestión de agua contaminada; falta sensibilidad en las grandes empresas contaminantes y en también faltan procesos de educación ambiental en todas las personas de los barrios populares, pues ellos han convertido las riveras y lechos de las quebradas, urbanas y rurales, en nuevos carrascos, al depositar allí, muebles viejos de salas y otros cachivaches en desuso, botaderos de pañales, depósito de escombros, residuos de comidas, ignorando, que más abajo, otras personas, animales y plantas viven del caudal  de estos “manantiales de vida”; debemos, entender, todos, que los ríos son mucho más que simples canales de H2O y que pertenece, no solo  a los humanos, sino a todos los seres vivientes del planeta.

Cada uno debe sentirse propietario de las fuentes hídricas, y como tal, cuidarlas y velar por su conservación, en cantidad y calidad; y antes que, groseramente alegar el derecho a deshaceros de lo que no nos sirve, arrojándolo indiscriminadamente a las cañadas y otros espacios naturales, aceptemos el reto colectivo de mantener saludablemente los caudales que la sabia naturaleza ha puesto a nuestra  disposición para el bienestar de todo y de todos, evitando a toda costa, así sea mediante el uso de la ley, el hidrocidio que crece por falta de pertenencia con el elemento que nos mantiene con vida, el agua.

martes, 6 de agosto de 2013

COLOMBIA Y SU SUEÑO DE PAZ




“Tal vez no te interese la guerra,   pero a la guerra le interesas”
                                                                                                     TROSKY
Colombia parece haber creado una curiosa cultura discordante, desestabilizadora;  una coexistencia rara y permanente entre la esperanza y la incertidumbre, entre el progreso y el atraso, entre el discurso y la politiquería, entre la paz y la guerra; se firman tratados de paz a pequeña, mediana y gran escala, pero ésta, cada vez, es más inalcanzable; y a propósito de paz, el panorama se torna un poco alentador con las negociaciones en la Habana.

Las FARC-EP pueden llegar a acuerdos de paz con el pueblo colombiano a través de la democracia representativa; pueden entregar las armas, y quizás, dentro de la tolerancia nacional y la acomodación de las leyes, accedan a la participación política y lleguen a ser alcaldes, diputados, senadores, concejales, en fin, cualquiera de los cargos que por elecciones populares se adjudican en nuestra soberanía nacional; quizás sea lo mejor para la nación; quedará el resentimiento de las víctimas, y se evidenciará la sed de justicia en memoria de los muertos, y es muy probable que algunos de los reinsertados, después de las firmas, lleguen a la tumba y descansen en verdadera paz por la sed de venganza, pues los daños han sido grandes e inhumanos; pero, con la firma de la paz y la dejación de armas por parte del grupo insurgente, y con el acatamiento de todas las condiciones y compromisos que acordaran las partes, ¿Se eliminará la pobreza? ¿Se accederá a la salud y a la educación con calidad? ¿Se superará la exclusión y la inequidad social? ¿Finalizará la corrupción? ¿Se erradicarán las causas de la guerra?

Las FARC-EP, que firmen la paz; y el ELN también; pero esto no significará el fin del conflicto; otra guerra continúa su curso: las BACRIM,  los Paramilitares, las bandas barriales (caso claro el de Barranquilla), los Narcos, etc., cada vez se fortalecen más y con sus acciones carcomen a Colombia; un desgaste humano y económico que acentúa los factores que reafirman la pobreza con todos sus males, ¿También con estos es necesario establecer mesas de diálogos y negociaciones para construir la paz?

Claro, es urgente y necesario lograr la paz, y la negociación con la guerrilla es un elemento inesquivable para ello. Pero no se llegará a la paz en un país que fracciona los conflictos, no atiende el posconflicto, y desvaloriza la democracia. Con la guerrilla se debe negociar porque tiene poder, ¿Qué se debe hacer con los demás?....

William Carvajal.